Componente teórico.

El propósito de este módulo es dar la bienvenida a funcionarios/as y, colaboradores/as de la FAO Colombia para que, mediante esta Caja de Herramientas, puedan incorporar técnicamente el enfoque de género en la implementación de proyectos en territorio, contribuyan al cierre de brechas y den cumplimiento a la Política de Igualdad de Género de FAO.

Para transformar ideas preconcebidas y generar cambios en nuestras percepciones, es necesario vivenciar un proceso de sensibilización en el que podamos entender la diferencia entre roles y estereotipos de género, al igual que los rasgos del hombre y la mujer rural en Colombia.

Todo proceso de transformación del pensamiento requiere de un recorrido a través de conceptos fundamentales. Este módulo aborda definiciones biológicas, sociales y culturales en torno al sexo, el género, los roles y los estereotipos, necesarios para interpretar y llevar a la praxis la Política de Igualdad de Género de FAO.

La realización de una acción pedagógica con las comunidades, como llevar a cabo un taller, requiere de pasos ordenados que serán útiles para el cumplimiento de los objetivos. Los protocolos y procedimientos son fundamentales para un proceso de aprendizaje significativo.


Las problemáticas de género, más allá de ser percepciones de algunas personas, son hechos concretos, sistemáticos, permanentes y relevantes que generan sufrimiento a las mujeres y a las niñas. Conocer estadísticas en torno a la violencia de género permite tener una panorámica más amplia del por qué es ineludible un proceso de evolución hacia una sociedad equitativa.

Es necesario conocer los hechos históricos que han permitido construir políticas internacionales y nacionales, contribuyendo a la visibilidad de la mujer en los diferentes entornos; políticas de igualdad, equidad y justicia social, a las cuales debemos alinearnos, porque son la base jurídica para abordar y ejecutar proyectos que apunten a la transformación de nuestra sociedad.

Para entender en qué consiste la transversalización del enfoque de género, resulta necesario reconocer los procedimientos para su incorporación en proyectos de desarrollo rural; del mismo modo, identificar y atender de manera diferenciada, las necesidades y problemáticas de las mujeres en las áreas estratégicas relacionadas con los temas rurales.


¡Pasar de la teoría a la práctica no es tarea fácil! Siempre es necesario seguir cada recomendación, en especial, cuando se está construyendo un aprendizaje conjunto con comunidades. El uso de un lenguaje sencillo, sin tecnicismos y sin adornos, es trascendental para que los partícipes interioricen los mensajes y para que esa transformación del pensamiento se refleje en acciones acordes. 

FAO ha creado una ruta acorde al ciclo de desarrollo de sus proyectos; es decir, con pasos definidos para tres grandes etapas: diagnóstico, implementación y evaluación. Este es un modelo estándar que se puede aplicar a cualquier proyecto y garantiza acciones concretas para la equidad de género en cualquier territorio y con cualquier población.

Un indicador de género sirve para medir la situación de las mujeres en comparación con la de los hombres en distintas dimensiones relacionadas con la igualdad de género en la región. Por eso, en el marco de los Objetivos de Desarrollo Sostenible 2030, existe un compromiso por aportar a la igualdad de género en los programas, proyectos e iniciativas de FAO y con ello aportar a la superación de las brechas de género en las zonas rurales, dando mayores oportunidades a las mujeres en el mundo.