La igualdad de género es fundamental para cumplir el mandato de la FAO de un mundo libre de hambre, malnutrición y pobreza. La Organización reconoce que las desigualdades persistentes entre mujeres y hombres son un obstáculo importante para la agricultura y el desarrollo rural y que eliminar estas disparidades es fundamental para construir sistemas alimentarios sostenibles e inclusivos y sociedades resilientes y pacíficas.