Es fundamental identificar y reconocer las brechas de género persistentes en el territorio, con la participación de los actores protagonistas del proyecto, ya sean los socios institucionales y de cooperación, las entidades de gobierno y/o los hombres y mujeres de las comunidades a las cuales va dirigido el proyecto. Resulta esencial definir las necesidades y prioridades de género que son relevantes para la población y que están al alcance del proyecto.