Los diferentes tipos de evaluación, incluidas aquellas participativas, deben llevarse a cabo al finalizar el proyecto con base en los indicadores, para conocer los logros en materia de inclusión, sostenibilidad de los beneficios y los impactos socioeconómicos y de género. También pueden ejecutarse durante la implementación del proyecto y en la revisión intermedia, para valorar los efectos del proyecto desde una perspectiva de género.