8.3) Escuchemos esta historia.

Audio en texto:
Esta es la comunidad del municipio Nueva Vida, una comunidad organizada y unida por el amor al territorio. Varias familias tenían una organización la cual agremiaba a 32 mujeres y 20 hombres, que se dedicaban a la producción, comercialización y transformación de piña y lulo llamada Asofruticas. Ellos impulsaron al interior de la comunidad la promoción de Buenas Prácticas Agrícolas (BPA) como rotación de cultivos, elaboración de bio abonos y biofertilizantes con materiales de la zona. Si bien la organización tenía más mujeres que hombres, ellos eran los que estaban en los puestos directivos y la voz de las mujeres no era muy tenida en cuenta.
Pero llego el conflicto armado. Entre 1997 y 2002 entraron los grupos armados generando miedo y mucho temor. Más de 70 familias se desplazaron y algunas de ellas perdieron a sus seres queridos o sufrieron violencia sexual. Asofruticas desapareció porque sus líderes tuvieron que salir abandonando todos sus sueños y proyectos. La escuela y el centro de salud quedaron semi destruidos y debido al desplazamiento la unión y la organización comunitaria se fragmentaron.
Después de los hechos de violencia y del desplazamiento forzado, se conformó la organización de mujeres víctimas ASOVIDA, conformado por 50 mujeres con sus familias, 20 de ellas jefas de hogar, que sobrevivieron a las acciones de los grupos armados. Su interés como organización es garantizar el restablecimiento de los derechos vulnerados por efectos del conflicto armado. Las mujeres quieren regresar a sus tierras y al territorio porque desean regresar a sus fincas y retomar su trabajo de vocación agrícola, por lo que se acercaron a la institucionalidad para solicitar el retorno a sus tierras y la restitución de los predios. Con las sentencias de restitución y el acompañamiento del gobierno, las primeras familias que empezaron a llegar al territorio se dieron cuenta que las tierras fueron explotadas, el acceso al agua estaba restringido por la contaminación, el desgaste de la tierra por el uso excesivo de químicos y la erosión hace que las labores de cultivo no sean las óptimas. Con la llegada de los recursos para los proyectos productivos, las mujeres que empezaron a retornar quieren retomar sus prácticas agrícolas, asociarse entre ellas y empoderarse para hacer un buen uso de los recursos.
FAO Colombia va a acompañar la implementación del proyecto (Buenas prácticas agrícolas). Incorporar el enfoque de género es fundamental en todos los proyectos. ¡Manos a la obra ¡¿Por dónde empezamos?